Los tiempos de la conversación y el estado
30 mar 2010
6 Comentarios a “Los tiempos de la conversación y el estado”
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Juan Urrutia
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Gonzalo Martín
Mira que lo sospechaba, pero tiene algo de dureza. Por aquello de que no se vive solo. Mi condición de errático en semi-exilio interior tiene que terminar eligiendo. Ser o no ser. Dejad que ellos se acerquen a mi.
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Gonzalo Martín
Pero, me añado: ¿una cosa son mis clientes y otra mi mundo de reflexión? A un cliente corriente no le puedo decir “renuncia a tus derechos, hombre”, básicamente porque no tiene un modelo de negocio alternativo. De la misma forma, si desea trabajar con audiencias convencionales no le puedo decir “pasa de tuenti”, así como así. El conflicto entre mi razonamiento intelectual, mi postura ciudadana y el día a día de aquello por lo que te pagan lo llevé a mi página personal estableciendo la diferencia. Y ahora entramos en el riesgo de aquello tan antiguo de que si no vives como piensas acabarás pensando como vives. Si no hay nada tan práctico como una buena teoría, debiera ser capaz de mostrarles cómo pueden resolver sus negocios de otra manera. En descargo, competir en un entorno legal determinado impone sus condiciones. En fin.
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Gonzalo Martín
Efectivamente. Todo eso es cierto.
Trabajo en un sector donde el dinero se mueve por tamaños de audiencia y hay exigencia de volumenes siderales en poco tiempo. Si la gente deja de ver la publi de tele, que está ocurriendo y va a ocurrir más, tienen estas opciones: alargar las campañas para sumar los mismos en más tiempo, ir a sitios como Tuenti donde sus audiencias están conectadas durante los descansos y pasan 80 minutos al día (se dice pronto) o cambiar la forma de vender y comunicar.
Lo de crear comunidades se ha entendido como clubes de fans de los tiempos de Pecos, gente que viene te chilla y se conforma con una camiseta. Puede seguir valiendo para vender Axe, que se liga mucho más como todo el mundo sabe. La cuestión es cuanto tiempo vale esto. Y, mientras hay caída de guindo y el propio consumidor termina queriendo participar en comunidades reales, comunidades donde una marca tiene que ser aceptada como un igual (no lo acaban de ver así, me temo), los grupos de FB y los twitter con noticias son útiles para los objetivos marcados. Y eso es dinero a corto.
Una serie de televisión tiene que meter millones. Si le decimos que empezamos por los 30.000 del otro día, directamente nos fusilan: con eso ellos no pueden ni empezar. Uno cree que en un tiempo tirarán cohetes, pero pedirles paciencia es complejo en este estado de mercado. Buscar marcas con otras orientaciones y con menos exigencia de volumen, es una alternativa, pero su lógica de comunicación y venta no está establecida en estos terrenos, tanto por estado mental como por pura operativa. Ahora, hace año y medio, la red simplemente no existía.
NO!