Leyendo a Juan Urrutia
12 feb 2012
Los textos de Juan Urrutia en estos días son fantásticos.
- Primera idea fuerte: lo que se llama «corrupción», no es coyuntural, sino estructural. El capitalismo de amigotes es un «modo de producción» en el que estructura productiva y relaciones sociales se armonizan (y se materializan en una cultura de) la captura de rentas.
- Segunda idea fuerte: la innovación (hecha posible a las tecnologías de la comunicación y las redes distribuidas) tiende a reducir esas rentas hasta hacerlas mínimas, osea disiparlas.
Retrueques:
- la innovación financiera, que creó los infinitos y difíciles «derivados», los «malos» de esta crisis, en realidad eran el agente de esa erosión en un campo específico: las rentas generadas por la política de los bancos centrales y las agencias fiscales; y por cierto, a las finales nos cubrían de todos los riesgos no sistémicos.
- las «reformas del capitalismo», en la medida en que representen más centralización, suponen no un avance hacia un estado «independiente» o «neutral» sino a un terreno de juego en el que los «rent seekers» acabarían saliéndose con la suya.
Apunte final mío: ¿qué pasa cuando el capitalismo de amigotes, entendido como modo de producción, asegura la captura a unos agentes determinados pero no consigue apropiarse de la innovación impulsada por los que desplazaban sus rentas?
Pues dado que la globalización y las redes no desaparecen en realidad se amplía el campo de batalla. Los rentistas verán -y con razón- en el mercado global, en la emigración, en la ebullición de las redes distribuidas el voraz fantasma de la disipación de rentas e intentarán poner a trabajar contra ellas al estado… pero estancar las «fuerzas productivas», parar a propósito la innovación es a las finales cercenar la base de las propias rentas que sostienen la recaudación.
Entonces vendrá la fuga en dos movimientos. Primero el endeudamiento. Y cuando la deuda se torne impagable el desmontaje de las bases de la cohesión social. El resultado llevará la lucha por capturar el estado hacia formas extramercado aún más duras.
A este proceso en el que los grupos privilegiados por rentas acaban socavando al mismo tiempo la competencia y el estado es a lo que llamamos descomposición.
P: “¿qué pasa cuando el capitalismo de amigotes, entendido como modo de producción, asegura la captura a unos agentes determinados pero no consigue apropiarse de la innovación impulsada por los que desplazaban sus rentas?”
R: Pasa que la innovación real se vuelve un recurso escaso. Los amigopolios (o más bien amigotepolios!) pueden obtener esta innovación por dos vias:
1) Adquisicion y generación de un microecosistema interno, albergando pequeñas empresas adquiridas bajo el ala protectora de la corporación.
Hasta el momento esto no ha dado resultados brillantes, por ejemplo a Microsoft le ha fallado la estrategia de integrar Groove, pero están intentando de nuevo con Skype. No son simples adquisiciones de tecnología como lo podrían haber sido en décadas anteriores, sino de plataformas enteras, con su propia cultura, sus usuarios, sus empleados y lo que es más importante a veces… sus datos.
En suma, también una manera de ver y hacer las cosas.
2) La via del recurso legal, para plantarse firmes y protegerse de que un joven competidor avezado no les robe la renta. Innovación para los amigotes y para nadie más.
El problema es que algunos de los amigotes son el los poderes judicial y ejecutivo, que en el contexto aún muy tangible de las naciones estado de molde republicano, aún pueden ejercer una fuerza real y un consiguiente efecto de enfriamiento en la innovación.
Posibles maneras de contrarrestar estas respuestas reaccionarias de los amigopolios:
1) Generar cultura independiente de las pequeñas y medianas empresas, que puedan cultivar su libertad de acción sin miedo a que un gigante les aplaste, pero que también puedan actuar en alineación espontánea cuando el caso así lo requiere.
(Me consta que algo de esto es exactamente lo que se persigue en el esfuerzo de coordinar filés)
2) En cuanto a lo legal, puede servir de indicio el baldazo de agua fría que sufrió el congreso de los EEUU con la respuesta masiva en contra de sus leyes amigopolistas.
Pero no basta con ser reactivo, hacen falta nuevas formas de alineación espontánea con objetivos concretos de cara a la (re?)construcción de un mercado distribuido.
Como metáfora me gusta pensar en una bandada de pájaros donde cada individuo sigue una serie de comportamientos mínimos en total libertad, y a la vez es capaz de formar una alineación geométrica emergente con sus pares en una bandada que beneficia a todos los participantes.
¿Dónde está la flecha trazada en el cielo? La flecha no está en ningún lugar, nadie los lidera, todos vuelan al unísono porque los une su individualidad.