La lengua, el mapa y la agenda
El pequeño mapa de la derecha es uno de los que confecciona automáticamente nuestro Google-Urchin analizando logs y cookies. Muestra el origen geográfico de las visitas recibidas en El Correo de las Indias durante la última semana.
Un 42% de nuestros visitantes se conectaron desde España y casi un 50% desde América Latina. Entre estos últimos hay un mayor aporte de visitas generadas en buscadores, o lo que es lo mismo, un menor porcentaje de lectores asiduos. Mientras en España sólo el 35% de las visitas tuvieron a google como referencia, en Argentina fueron 51% y en México el 79%.
Es decir, que si limpiamos las estadísticas de los efectos de Google y Menéame (que esta semana puso en portada a uno de nuestros blogs), obtendríamos un mapa en el que, aproximadamente, un 60% de nuestra audiencia real estaría entre la península y Canarias y casi el 40% restante en ciudades hispanoparlantes americanas. Sólo un pequeño grupo de menos de una docena de lectores extremadamente fieles cerca de Tel Aviv y grupos similares en Londres y París, abrirían el mapa hacia el Este y el Norte.
Hasta hace poco este era un mapa bastante común entre las primeras generaciones de blogueros latoc. Si observamos las estadísticas de Daniel Bellón (islasenlared.net) o las del embajador español en Argentina, Rafael Estrella, encontraremos patrones similares. Se puede objetar que ambos blogueros, en campos y de formas muy distintas, buscan trascender las fronteras entre países. Es cierto, pero también toca señalar que eso era común entre las primeras hornadas de blogueros en lengua española, incluso entre los españoles. Y si vemos las estadísticas de RosaJC podremos comprobar que sin hacer un esfuerzo específico ha mantenido -aunque en menor medida que los anteriores- una buena parte de su audiencia en América.
Pero echemos ahora un ojo a los datos de un blog reciente como es el de Carlos Carnicero. Como se ve en el pequeño mapa de la derecha, a pesar de vivir casi nueve meses al año entre Buenos Aires y la Habana, Carlos no consigue enganchar con el público del otro lado. La razón es sencilla: sus temas siguen la agenda mediática española al día.
Mientras agendas tekis como las de Rosa, literarias como las de Daniel e incluso relatos de la cotidianidad como el del embajador Estrella son inclusivos y permiten una relación escritor-lector que permite la transnacionalidad, la agenda pública nacional (de la nación o estado nacional que sea) es excluyente por su propia naturaleza, permite, todo lo más, un acercamiento internacional que por definición no genera conversaciones en un mismo plano.
Moraleja para blogueros: salir del estrecho mundo de la agenda mediática te duplica los lectores y lleva tus conversaciones a decenas de miles de kilómetros de distancia. ¿Por qué limitarse?

Hombre, todo depende de tu objetivo. Es obvio que Carlos Carnicero tiene una capacidad muy grande para participar de la agenda local y que eso por sí mismo le puede proporcionar un montón de tráfico que él puede dar por bueno para sus aspiraciones. Incluso puede liberarse y autonomizarse de ese medio que le “esconde” cuando esconderse en la red… pues es harto complicado. Con todo, es obvio, que ampliar su agenda le abrirá lectores, pero también, sospecho, le llevará más trabajo de darse a conocer en audiencias donde (hablo desde la ignorancia, corregidme si me equivoco) no tiene la notoriedad pública que tiene en España. Y asumamos que acaba de empezar y todavía hay que sugerirle que enlace y enlace…
Por cierto, mi mapa de tráfico se parece muchísimo.
Gonzalo Martín el 29/03/10 a las 20:20 | Permalink } else {?>Al de Carlos o al de las Indias? Te lo digo porque conociendo tu blog ya me extraña que no tengas tanto público a un lado como a otro del Atlántico…
David de Ugarte el 30/03/10 a las 0:06 | Permalink } else {?>