La blogsfera bajo ataque
10 nov 2008
La blogsfera está en un punto en el que la alternativa, más que nunca es, centralizar o ser centralizado. En el mundo centralizado de los servicios y sus widgets sí que es posible, para el poder corporativo, reconstruir una estructura de información similar a la de los medios tradicionales
La blogsfera es el lugar de una de esas paradojas que tanto nos gustan a los economistas: si cada bloguero se comporta como un centralizador total de su propia información, el resultado sería una red distribuida perfecta. Por eso hacer la blogsfera más distribuida es dar herramientas a los blogueros para que centralicen en si mismos, en su blog, toda la información que generen. Y por eso lo primero que monta un servicio son los widgets: sucedaneos de un blog verdaderamente potente con fotos, documentos, vídeos… que en realidad están en otro lado.
Distribuir la propia información en otros es por el contrario, hacer la blogsfera más centralizada en los gigantes. Sean facebook, microsoft, yahoo o google, todos empiezan a abandonar la lógica del mumi (distribuir la información aún desde una infraestructura centralizada), para interconectando sus datos y servicios, convertirse en ese gran hermano que ni siquiera necesita ya abrir el correo para trazarte y predecirte.
La pregunta verdaderamente importante es siempre el quién, el sujeto. Y esa era la pregunta a la que no sabía responder el dospuntocerismo: al quién (filtra los contenidos) respondían con un cómo (editarlos). De fondo: la diferencia entre participación e interacción, entre comunidad y servicio. Y un programa recentralizador que fue tomando forma desde los primeros alientos del rankismo.
Y con todo, y esa es la maravilla, el mapa de red de la blogsfera es cada año más distribuido. El mar de flores cada día tiene más brotes, la enredadera más ramas:
En feevy.com, el blog que en más blogs aparece (de un total de 57.668 fuentes a día de hoy) lo hace en poco más de un centenar… una influencia ridícula por individuo que demuestra por si misma el fracaso del rankismo, como aseguraba el año pasado en el EBE.
Y entonces ¿de qué preocuparse? De mucho. En la blogsfera el rankismo fracasa porque su estructura de red, su base informacional es distribuida en si misma.
Pero miren esa parodia centralizada de la blogsfera llamada twitter: de los poco más de 750.000 usuarios activos (twitdir llega hasta los tres millones de usuarios pero incluye usuarios no activos e incluso dados de baja hace más de un año y medio), el más seguido lo es por más de 125.000 usuarios… el grado de centralización de las redes generadas en servicios como twitter o Facebook es más que relevante. En ellos, a diferencia de la blogsfera, el rankismo no es un programa, es una descripción de la realidad.
De hecho, Twitter es una maqueta de la blogsfera que sueñan google y sus competidores a día de hoy: un corralito. Si Facebook y las llamadas redes sociales, se plantean ya abiertamente como alternativa e incluso se nos invita desde Wired abrirnos un perfil en vez de un blog es precisamente por eso: en el mundo centralizado de los servicios y sus widgets sí que es posible reconstruir una estructura de información similar a la de los medios tradicionales.
Las herramientas son importantes porque su naturaleza responde inmediatamete al quién centraliza. Y la alternativa hoy, el estado de la blogsfera, es centralizar (en cada uno) o ser centralizada (por los cuatro grandes poderosos).
Está claro, David, una agenda informativa centralizada, pero añadiría algo más, también una identidad menos definida, un pensamiento más uniforme, reflejado en un mar de avatares todos ellos dentro del azul facebook, un canal reconocible para sus mensajes adocenadores en nueva versión viral (ese simulacro de viralidad les es más sencillo dentro de esas cuatro paredes). A ver si escribo un post sobre esto, que lo tenía en mente hace tiempo.