Feministas subvencionadas
29 jul 2010
6 Comentarios a “Feministas subvencionadas”
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Isabel
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Versvs
Desde el momento en que poder es capacidad para inducir consensos, es infinitamente más fácil que el poder recaiga colectivamente en una comunidad que que lo detente una única persona (sea mujer o no) por ocupar un determinado puesto de gestión administrativa.
Pero bien, si hay unas cuantas feministas de tres al cuarto dispuestas a aceptar implícitamente (al separar el nosotras del nosotros) el axioma machista por excelencia (esto es, que ellas son diferentes a ellos), que durante siglos se ha usado para marginarlas… pues nada. No puedo ir por ahí infligiendo finales felices, todo lo que puedo hacer es afirmar que no creo en eso. Mucho menos ahora, le pese a quien le pese, en tiempos de ciborgs.
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Isabel
Efectivamente David., es extraño que se hable de “llegar al poder” en ese marco y si encima le añaden sesgos, empeora.
Estoy de acuerdo con la definición de poder que recalcas, Versvs, había tomado nota de ella cuando os la escuché recientemente.
En lo que decís del feminismo prefiero no entrar porque por lo que he visto en los enlaces, son conversaciones que tienen su recorrido y yo no he estado. Y tampoco me gustan. Sinceramente creo que es más de lo mismo y son tiempos de nuevas realidades, que además ya existen.
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isabel
Si, esa es la alternativa, y el reto. Me gusta mucho mas que lo otro. Odio los guetos y la rigidez mental. Nunca me he sentido atada a argumentos o contextos teóricos. Prefiero pensar, y equivocarme se hace falta.
Realmente es poco afortunada la expresión y lo que defiende, porque precisamente por intentarlo recrea lo existente. Pero supongo que también sois conscientes de que convertirse en cooperativa no garantiza que todo el mundo haya recorrido ya el camino que para vosotros es pasado.
Suelo ser clara en mi postura respecto al discurso al uso en temas de igualdad (prefiero hablar de diversidad) y a su pernicioso Ministerio. Alguna vez escribo sobre ello y me gano críticas de un lado y del otro. Los dos años que me tocó responder institucionalmente a preguntas sobre estos temas me lo pusieron muy difícil y me obligó a pensar y verbalizar algunas cosas.
Pero lo del lenguaje tiene muchos matices. A modo de ejemplo, en 1776, el estado de New Yersey aprobó una ley por la que se reconocía accidentalmente el derecho de las mujeres a votar, al mencionar la palabra “personas” en lugar de “hombres”.
Hasta ahí todo bien, la cuestión es que… se corrigió en 1807!!!
No estoy de acuerdo con el tono victimista de esas y otras muchas reivindicaciones, porque no deja de ser una respuesta manipuladora a la manipulación dominante, y con eso no se arregla nada. Pero tampoco creo en la neutralidad o la ingenuidad proclamada. Hay excepciones, por supuesto.