Facebook: del agobio a la resaca
27 abr 2009
Facebook va de capa caída. Su intento marketiniano para democratizar un sistema escasamente presentable ha demostrado que el rey estaba desnudo: Sólo un 0.3% de sus supuestos miembros han tomado parte en la elección de sus nuevas reglas, ni preguntemos cuantos tomaron parte en su elaboración.
¿Qué está pasando? Pues simplemente que facebook, más allá de lo que significa para la web, representa una cultura de socialización, que al menos en el mundo latoc harta.
Como decía Gregorio Verdugo en un comentario a este blog:
hacía ya tiempo le estaba dando vueltas a la idea de que algo me incomodaba en redes sociales como facebook, sobre todo la increible pérdida de tiempo en usos para los que no estoy interesado y la interacción de bajo nivel que se produce. Me aportan mucho más los comentarios en el blog, aunque se porducen en menor número, que todos aquellos envíos de solicitudes, regalos y demás que se producen en esta red. Si lo que te interesa es la conversación y el compartir conocimientos e ideas, Facebook, a mi entender, tiene muchas limitaciones y demasiado ruido. Por eso me molesta y cada vez estoy menos activo en esa red, aunque la sigo utilizando de vez en cuando.
Es la resaca de facebook. Algo así como volver de una fiesta poligonera con muchísima gente y muchísimo ruido, todos muy simpáticos y sociables, repartiendo flyers y pasando copas… pero de la que vuelves sin haber conocido a nadie interesante. José Alcántara, muy crítico con facebook también en su aspecto estructural, abunda también desde esta perspectiva:
yo creo que uno de los problemas de facebook es que diluye la comunicación real en un sinfín de estupideces sin importancia
Denle una vuelta: facebook viene de un mundo sin bares ni tapeo, sin relación directa con quién te hace la comida o el lugar de donde sale. El debate facebook/blogs es la representación del mundo del MacDonalds frente al de la taberna.
Facebook es un país sin tabernas ni tapeo, sin conversación ni nuevos amigos, pero con muchas caras, muchos conocidos y muchas cosas a las que sumarte, a las que comprar… ¿A que no conociste a ningún amigo de verdad en un MacDonalds o similar? Tampoco te pasará en facebook. En realidad no es más que una gigantesca fiesta Erasmus en la que nadie se quedará para recoger y limpiar cuando amanezca.
Gracias David: ahora en días de Feria en Sevilla se produce un fenómeno muy similar. Conoces a mucha gente con la que compartirá una copa en una caseta cualquiera y a la que luego no vuelves a ver en todo el año.