Correo de las Indias

Diversidad y compromiso

El mundo red hace más visible de lo que nunca fue la irreductible diversidad humana. Es un mundo de diferencias y matices, de degradados más que de fronteras y de influencias más que de mandos. Por eso, aunque el demos sea nítido, la comunidad que completa y da sentido a la filé tiene márgenes borrosos, entradas, salidas y regresos constantes, como cualquier espacio conversacional.

Sin embargo, estudiando la legislación existente sobre la figura del grupo cooperativo y a partir de una propuesta de Malena, se me ocurría una idea que podía ser interesante. El grupo cooperativo es una figura tremendamente flexible. ¿Por qué no recoger en ella distintos niveles de compromiso?

Se me ocurre que en un grupo cooperativo puede haber cooperativas miembro, que compartan una coordinación estratégica y balanceen solidariamente sus cuentas y cooperativas asociadas que pongan en común tan sólo los fondos de formación y promoción del cooperativismo.

Estos fondos, que por ley recogen entre el 5% y el 30% de los beneficios cooperativos anuales, han de destinarse a la acción social: planes formativos para los socios, formación a terceros en temas relacionados con el mundo cooperativo (desde creación de empresas cooperativas a estudios sobre innovación o gestión avanzada) y acciones destinadas al desarrollo social y medioambiental del entorno.

Es decir, el fondo de formación y promoción es la materialización de la proyección social de la filé. Realizar juntos el esfuerzo formativo tanto de los que pueden integrarse en un futuro en alguno de los nodos o empresas ya existentes, como de los que tienen ánimo para montar nuevos emprendimientos, no parece desde luego, poco importante. Es más bien una nueva ruta a explorar, una forma de mantener interconectada la enredadera sin dejar de fomentar su diversidad.

Pero aún se podría llegar más lejos: ¿no sería acaso fomento del cooperativismo abrir esos cursos a empresas y personas de empresas tradicionales e interconectar, desde la lógica de la innovación, las experiencias de las grandes empresas, las de los jóvenes emprendedores y las de las democracias económicas?

En el horizonte no parece tan extraño que sea desde la fomación que se transmitan los valores democráticos y transnacionales de la filé en el mundo de la empresa, sobre todo ahora que las Escuelas de Negocios y sus gurús han demostrado el bajo vuelo que permitían sus pretenciosas alas.

Guardado por en maxiposts el 3 mayo, 2009 a las 15:47 (HI) | Comentar post (5)
  1. Tiene el sentido, además, de que puede encontrar nuevos nodos o candidatos a nodos de la enredadera…

  2. Desde el encuentro de democracia económica me estoy preguntando: ¿dentro de un grupo cooperativo dos cooperativas, o un grupo de ellas, pueden establecer relaciones entre sí sin que las demás puedan intervenir? Si es así, dos cooperativas que formaran un demos no necesitarían un grupo cooperativo propio para “pasarse” recursos o ahorrar conjuntamente, ¿no?

    Y visto de otra forma, si lo anterior es cierto (que no lo se), un grupo cooperativo podría albergar múltiples demos independientes (comunidades con empresas) y precisamente como los servicios web tipo wordpress.com o Feevy, además de ser libres (te puedes escindir) y versátiles, podrían empezar a utilizarse desde el primer momento sin instalar software o crear un grupo cooperativo propio. Es decir, dos empresas democráticas podrían empezar a establecer relaciones entre sí sin crear un grupo cooperativo.

    E imaginando mucho, ¿y esa formación y promoción conjunta no podría llegar a dar lugar a una especie de sistema operativo que facilite la creación de filés independientemente de la región geográfica o viejo estado nacional sobre el que se encuentre? De forma similar al que un sistema operativo independiza las aplicaciones del hardware, si quieres crear un nuevo nodo…

  3. Ah! Hector, entiendo por donde vas… pero me temo que la parte de mover dinero entre empresas, si no está claramente establecida una forma jurídica de intercooperación (como el grupo coop o la coop de segundo grado) no es en absoluto fácil.

    Lo que si es cierto es que establecidos niveles de compromiso dentro de un grupo coop, si que es más fácil la posibilidad de escisión, etc.

  4. Es importante regular los distintos grados de “compromiso” pero cuidado con replicar el excesivo poder actual de “la parte contratante” respecto a “la parte contratada”. Ya sé que suena duro, pero uno de los problemas de las cooperativas de Mondragón, desde mi punto de vista, tiene que ver con el hecho de que están utilizando modelos de contratación nefastos.

  5. Ah, bueno, pero nosotros somos todos socios. Me refería a grados de compromiso entre cooperativas. Con nodos pequeños -que es el objetivo- en realidad es más sencillo y lógico que la elección del grado de compromiso sea cosa de los nodos. Mi propio grado de compromiso al final será una elección en mi nodo y sobre en qué nodo trabajo.

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

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