Correo de las Indias

Crisálida

CrisálidaAmanecía tarde en Bruselas. Pocas cosas se le hacían tan desapacibles como el calor seco de los hoteles por la mañana. Solía ser la primera en llegar, aún sin duchar, al desayuno. Una rutina sórdida de diplomático corporativo. Bajaba con la ropa sucia del día anterior y su pequeño portatil de 9 pulgadas. Se colocaba en la primera mesa con el cartoncito de la llave electrónica bien visible en la esquina de la mesa. Odiaba tener que empezar el día dando un número en inglés o francés a un camarero de tan mal humor como ella. Hablar antes del café le rompía la voz para todo el día.

Sigue leyendo en El Arte de las Cosas

Guardado por en maxiposts el 8 junio, 2009 a las 9:45 (HI) | Comentar post (0)

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

Portada

Salvo indicación o advertencia en contrario, el autor de todas las entradas de este blog hace devolución expresa de ellas al Dominio Público