Barbie quiere ser spime
Cortad el acceso de la animadora a la tarjeta de sonido y salvaréis el mundo. O al menos la paz familiar. En esta Navidad los fabricantes de la muñeca globalizada han decidido empezar a transformarla en spime.
El punto de partida
La ciudad de Hello Kitty y el escritorio de tu Barbie son espacios virtuales que trasladan a pixeles e interacción los universos de complementos y juegos de las tradicionales revistas de producto. En apariencia nada muy distante de aquellas navidades en las que Macromedia encontró a Disney.
El viejo concepto de agencia de marketing sigue estando ahí: no son las muñecas las que cobran biografía, las protagonistas de los juegos, sino los usuarios finales: niñas de 12 años o menos. Pero no hay Barbie inocente. Todo espacio bajo la marca de la muñeca del sueño americano es un espacio de significación. De asunción y enseñanza de roles. Una versión para primaria del Nuevo Vale optimizado para hijas de fans de Sexo en NY.
Barbie girls, Barbie spime
Pero se equivocan. No hablo de los valores (qué horror). El centro ya no está en el usuario, sino en el objeto, en la significación y biografía que lo hace único, que le aporta historias y memoria. Y eso es exactamente Barbie Girls, la primera muñeca-USB.
La Barbie de toda la vida se ha convertido en un mero stick que sirve de clave para entrar en un metaverso, un mundo de SIMs nacidas para convertir el mall en una orgía de secadores, cajas registradoras y mascotas grimosas. Pero cada una distinta a las demás, tan distintas como se espera que sus usuarias lleguen a serlo en el mundo techado y climatizado de los centros comerciales y las franquicias.
Como objeto, las Barbie girls, no van mucho más allá de los muñecos de lata de nuestra infancia. Eso sí, con mp3. Son puro spime, contexto hiperdesarrollado y destinado a enloquecer a los coleccionistas. ¿Qué Barbie girl vale más? No la que no se estrenó y conserva inmaculada su entrada USB en su packaging original, sino la de vida virtual más exitosa, la del chihuahua más lustroso y la VISA con más puntos regalo.
Todo un aviso. Los spimes son el presente. Del futuro, si lo dejamos en manos de Barbie, mejor ni hablemos.

Siento que se haya tenido que cambiar lo del libro. A ver si así sí puedo ir. Pequeño, cuidadito con lo que dices de mi admirada Hello Kitty; la llevo hasta en las bragas.
Rosa Jiménez Cano el 10/12/08 a las 0:30 | Permalink } else {?>Ah, me vas a tener que dar clases de OpenID, he tenido que hacer una chapuza para poder entrar aquí.
Lo de la madre de Goirigolzarri ha sido un palo, Goirigolzarri es un señor estupendo y cuando le conoces lo sientes como un amigo. Juan irá hoy al funeral. A la vuelta ya reorganizaremos todo.
David de Ugarte el 10/12/08 a las 10:01 | Permalink } else {?>